Espacio de Cultivo Urbano Piperrak

Aprendimos de la huerta orgánica de toda la vida. Nuestro reto hacer de la ciudad un espacio de cultivo


Deja un comentario

Caléndula en la huerta.

sam_3288

Este año la huerta aún nos tenía una sorpresa reservada. Estamos muy felices con las plantas de Caléndula Arvensis que han aparecido en algunos bancales. No recuerdo haberla visto antes por estos lares, o al menos nunca le había prestado atención. Es lo que tiene permitir que las hierbas adventicias te invadan la huerta, que siempre se sigue aprendiendo y descubriendo malas hierbas, que normalmente siempre están ahí y que no vemos.

Esta variedad silvestre de caléndula, es la más utilizada en cosmética y con fines medicinales, ya que sus flores y hojas contienen más propiedades que las variedades cultivadas.

Su virtud principal en uso interno es como emenagoga. Se usa en infusión hecha con la planta entera, un puñadito por taza de agua, de una a tres veces al día durante la semana anterior a la fecha prevista de la siguiente menstruación: es reguladora y disminuye la cantidad y el dolor.

En uso externo el aceite elaborado con las flores frescas a razón de 1000 gramos por litro de aceite,  dejado en maceración una quincena al sol y filtrado, es un excelente remedio para la regeneración epitelial y la cicatrización de heridas.

Es muy popular el ungüento de caléndula, con las mismas aplicaciones, hecho con una combinación de cera pura de abejas (6 g.), aceite de oliva virgen (75 g.) y 2 o 3 cucharadas de extracto de flores de caléndula frescas. 

Ahora que las tenemos localizadas, dejaremos que concluyan su ciclo y depositen semillas para otros años. A ver si mimándolas conseguimos que se queden!

sam_3294

Flores de la huerta

Deja un comentario

SAM_1394

Hoy hacemos un recorrido por algunas de las distintas flores que podemos encontrar en nuestra huerta, destacando sus utilidades y aprovechamiento, sin renunciar a lo estrictamente ornamental, con la intención de disfrutar de un entorno mucho más agradable y habitable.

Comenzamos con el llamado tajete o clavel de indias, quizás una de las flores más utilizadas como repelente de insectos, poco beneficiosos para las hortalizas. Existen variedades de diferentes colores, aunque mis favoritas son las amarillas.

SAM_1267

También encontramos flores que nos indican como una hortaliza acaba su ciclo y llega el momento de recoger las semillas, que darán continuidad a la siguiente cosecha. Las más comunes suelen ser la flor de cebolla, lechuga, puerro y acelga.

SAM_1109

Una de mis favoritas y de los insectos polinizadores es la lavanda, muy interesante para extraer sus aceites esenciales.

SAM_1068

Otras como la flor del granado nos anuncian el renacer de este espectacular fruto.

20140314_163916

Tampoco puede faltar el cultivo asociado de hortalizas y caléndula, que no sólo nos ofrece sus propiedades medicinales, sino que también actual como insecticida natural contra insectos parásitos.

DSCN1965[1]

Las flores amarillas de los grelos, las cuales antes de abrir nos ofrecen su parte más sabrosa.

DSCN1763[1]

De entre todas las comestibles, mi preferida es la capuchina, cuyas flores con un leve toque picante, son muy ricas en ensaladas y también atraen a insectos, que ayudaran a fecundar la flor de los guisantes y otras leguminosas.

DSCN1730

Y para terminar con este repaso, no podíamos olvidar la flor de la alcachofa con sus pistilos de morado intenso.

RSCN2139[1]